Laudes de Hoy — La Oración de la Mañana de la Iglesia
Aprende qué son las Laudes, la oración oficial de la mañana de la Iglesia Católica. Cómo rezarlas, su estructura, los salmos y oraciones de las Laudes de hoy.

Índice del artículo
Laudes de Hoy — La Oración Matutina de la Iglesia
Las Laudes son la oración oficial de la mañana de la Iglesia Católica. Forman parte de la Liturgia de las Horas (también llamada Oficio Divino o Breviario), la oración que la Iglesia reza en común cada día, santificando así todas las horas del día y la noche.
Si alguna vez has querido rezar "como la Iglesia reza", las Laudes son el punto de partida perfecto.
¿Qué son las Laudes?
La palabra Laudes viene del latín laudare, que significa "alabar". Son literalmente las Oraciones de alabanza que se rezan al alba, cuando el sol empieza a iluminar el mundo. La tradición monástica las ha rezado desde los primeros siglos del cristianismo.
El Concilio Vaticano II renovó la Liturgia de las Horas e invitó a todos los fieles —no solo a los sacerdotes y religiosos— a participar de ella, especialmente en las Laudes (mañana) y Vísperas (tarde).
Estructura de las Laudes
Las Laudes tienen siempre la misma estructura:
1. Versículo inicial
Señor, abre mis labios. Y mi boca proclamará tu alabanza.
2. Invitatorio (solo si son la primera oración del día)
El Salmo 95 o 100, que "invita" a alabar a Dios:
Venid, aclamemos al Señor, demos vítores a la Roca que nos salva.
3. Himno
Un canto que varía según el día y el tiempo litúrgico (Adviento, Navidad, Cuaresma, Pascua, Tiempo Ordinario).
4. Salmodia (3 salmos o cánticos)
El corazón de las Laudes. Tres piezas del Antiguo Testamento:
- Un salmo matutino (propio del tiempo litúrgico)
- Un cántico del Antiguo Testamento (que rota semanalmente)
- Un salmo de alabanza (generalmente de los salmos 148-150)
5. Lectura breve
Un fragmento corto de la Biblia, que varía según el día.
6. Responsorio breve
Una respuesta cantada a la lectura.
7. Cántico de Zacarías (Benedictus)
La oración más característica de las Laudes, del Evangelio de Lucas (1,68-79):
Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su pueblo. Nos ha suscitado una fuerza de salvación en la casa de David su siervo. Como lo había prometido desde antiguo por boca de sus Santos profetas. Salvación que nos libra de nuestros enemigos y de la mano de todos los que nos odian. Realizando la misericordia que tuvo con nuestros padres, recordando su santa alianza. El juramento que juró a nuestro padre Abrahán: concedernos que, libres del temor, arrancados de la mano de los enemigos, le sirvamos con santidad y justicia, en su presencia todos nuestros días. Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor a preparar sus caminos. Para dar a su pueblo el conocimiento de la salvación por el perdón de sus pecados. Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, nos visitará el sol que nace de lo alto. Para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombras de muerte, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz. Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
8. Intercesiones
Peticiones por la Iglesia, los gobernantes, los pobres y las necesidades del día.
9. Padrenuestro
10. Oración conclusiva
Una oración propia del día que recoge el espíritu de la celebración.
11. Bendición y despedida
El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna. Amén.
Laudes de Hoy: Cómo Rezarlas
Opción 1: Con el Breviario
El Breviario (o Liturgia de las Horas) es el libro oficial. Existen cuatro tomos que cubren todo el año litúrgico. Es completo pero requiere práctica para manejarlo.
Opción 2: Con aplicaciones
Las mejores aplicaciones gratuitas para rezar las Laudes de hoy:
- iBreviary (iOS y Android) — actualizado diariamente
- Universalis — texto completo en español
- Divino Oficio — versión oficial en español
- Laudate — incluye Laudes y otras horas
Opción 3: Versión simplificada
Si quieres rezar algo cercano a las Laudes sin el libro completo:
- Versículo inicial: "Señor, abre mis labios. Y mi boca proclamará tu alabanza."
- Un salmo de alabanza (el 148, 149 o 150)
- Lectura breve de la Biblia (cualquier pasaje que te resuene)
- El Benedictus (cántico de Zacarías, arriba completo)
- Padre Nuestro
- Oración personal del día
El Salmo 63 — El Salmo Matutino por Excelencia
El Salmo 63 es el salmo de las Laudes más emblemático:
Dios mío, tú eres mi Dios, yo te busco desde el amanecer; mi alma tiene sed de ti; en pos de ti mi carne desfallece, como tierra reseca, agostada, sin agua.
Para contemplar tu poder y tu gloria como en el santuario. Tu misericordia vale más que la vida; te alabarán mis labios.
Toda mi vida te bendeciré y alzaré tus manos invocándote. Me saciaré como de enjundia y de manteca, y te alabarán mis labios jubilosos.
Cuando recuerdo en el lecho, en el silencio de la noche meditaré en ti. Porque fuiste mi auxilio, y a la sombra de tus alas canto con júbilo.
Salmo 148 — El Gran Himno de Alabanza
Una de las piezas más frecuentes en las Laudes:
¡Aleluya! Alabad al Señor desde los cielos, alabadle en las alturas. Alabadle todos sus ángeles, alabadle todos sus ejércitos. Alabadle, sol y luna; alabadle, estrellas lucientes. Alabadle, cielos de los cielos, las aguas que están sobre los cielos.
Alaben el nombre del Señor, porque él lo mandó y fueron creados. Los afianzó para siempre jamás, les dio una ley que no pasará.
Reyes de la tierra y todos los pueblos, príncipes y todos los gobernantes del mundo, los jóvenes y también las doncellas, los ancianos junto con los niños: alaben el nombre del Señor, el único nombre sublime.
Por Qué Rezar las Laudes
Rezar con la Iglesia
Las Laudes no son una oración privada sino la oración de toda la Iglesia. En este momento, miles de sacerdotes, religiosos y fieles en todo el mundo están rezando exactamente las mismas palabras. Rezar las Laudes es unirse a ese coro universal.
Consagrar el día desde el amanecer
San Benito, padre del monaquismo occidental, estructuró toda la vida monástica alrededor de la oración de las horas. Su intuición era simple: si el día comienza con Dios, todo lo demás cae en su lugar.
Entrar en la Biblia
Las Laudes sumergen al que las reza en los salmos del Antiguo Testamento. Con el tiempo, el salmista se convierte en el maestro de nuestra propia oración: sus palabras expresan lo que nosotros no sabemos decir.
Una experiencia de 1.500 años
Cuando rezas las Laudes, te unes a una cadena ininterrumpida de oración que se remonta a los primeros monjes del desierto en el siglo III. San Benito, Santo Tomás de Aquino, Santa Teresa de Ávila, el Papa Francisco —todos han rezado estas mismas oraciones.
¿Cuánto Duran las Laudes?
En un monasterio, las Laudes cantadas solemnes duran unos 30-40 minutos. Rezadas sin cantos, alrededor de 15-20 minutos. En versión simplificada personal, 5-10 minutos son suficientes.
No hay que rezar todo o nada. Comenzar con el Benedictus y un salmo cada mañana ya es participar del espíritu de las Laudes.







