San Eloy
Orfebre de la corte merovingia, tesorero del rey Dagoberto y finalmente obispo de Noyon. Famoso por su honradez: devolvía el oro que sobraba de cada encargo, algo tan raro que le valió la confianza del rey. Empleó su fortuna en rescatar esclavos. Es patrón de todos los que trabajan el metal y, por extensión, de los mecánicos.
Oración a San Eloy
“San Eloy, que devolvías lo que sobraba, dame honradez en el trabajo y contento con lo que gano. Amén.”