San Inocencio I
Papa a comienzos del siglo V, durante el saqueo de Roma por Alarico. Intentó mediar para evitarlo y, cuando la ciudad cayó, organizó el socorro a los supervivientes. Defendió a San Juan Crisóstomo cuando fue desterrado injustamente, aun sabiendo que eso lo enfrentaba con la corte imperial.
Oración a San Inocencio I
“San Inocencio, que defendiste al inocente aunque costara, dame valor para no abandonar al que está siendo tratado injustamente. Amén.”