San Mateo, apóstol y evangelista
Recaudador de impuestos en Cafarnaúm, oficio despreciado por sus paisanos, dejó la mesa de cobro en cuanto Jesús le dijo «sígueme». Escribió el primer evangelio, dirigido a lectores judíos, donde más se insiste en que Jesús cumple las promesas antiguas. Es patrón de contables y de todos los que trabajan con dinero ajeno.
Oración a San Mateo
“San Mateo, que te levantaste de tu mesa sin mirar atrás, dame libertad frente al dinero y oídos para reconocer cuándo me llaman. Amén.”