San Valero
Obispo de Zaragoza a comienzos del siglo IV, desterrado durante la persecución de Diocleciano junto a su diácono San Vicente. Él sobrevivió al destierro; Vicente murió mártir. Es el patrón de Zaragoza, y su fiesta está ligada al roscón y al refrán «San Valero, rosconero y ventolero».
Oración a San Valero
“San Valero, que sobreviviste para seguir cuidando a tu gente, bendice a Zaragoza y a los pastores que envejecen sirviendo. Amén.”