San Carlos Borromeo
Arzobispo de Milán en el siglo XVI y alma de la reforma que siguió al Concilio de Trento. Fundó seminarios, visitó una por una las parroquias de su diócesis y durante la peste de 1576 se quedó en la ciudad atendiendo enfermos cuando las autoridades habían huido. Vendió hasta los tapices de su palacio para comprar comida.
Oración a San Carlos Borromeo
“San Carlos Borromeo, que te quedaste cuando todos se iban, da a nuestros pastores valentía y cercanía, y no dejes que huyan del sufrimiento de su gente. Amén.”