San Pablo Miki y mártires de Japón
Jesuita japonés crucificado en Nagasaki en 1597 junto a veinticinco compañeros, entre ellos tres niños monaguillos. Desde la cruz predicó perdonando a sus verdugos. Tras la persecución, la fe sobrevivió en Japón doscientos cincuenta años sin sacerdotes, transmitida solo por familias.
Oración a San Pablo Miki y mártires de Japón
“San Pablo Miki, que perdonaste desde la cruz, quítame el rencor y haz que la fe se transmita en mi casa aunque falten apoyos. Amén.”