Oraciones

Novena de San Andrés 2026: Oración de Navidad, 15 Veces al Día

Equipo ReligionHoy
Lectura: 19 min
Actualizado: 1 de noviembre de 2026

Reza la Novena de San Andrés del lunes 30 de noviembre al jueves 24 de diciembre de 2026: la oración de Navidad, 15 veces al día. Texto, calendario y origen.

Novena de San Andrés 2026: Oración de Navidad, 15 Veces al Día

Novena de San Andrés 2026: Oración de Navidad, 15 Veces al Día

¿Cuándo se reza la Novena de San Andrés en 2026? Desde el lunes 30 de noviembre, fiesta de san Andrés, hasta el jueves 24 de diciembre, Nochebuena. Son 25 días, no nueve, y cada día se reza quince veces una sola oración, muy breve, que empieza así: «Ave y bendita sea la hora y el momento en que el Hijo de Dios nació de la purísima Virgen María…». Si empiezas tarde, empieza igual: no hay ninguna regla que lo impida.

Es una devoción rara en casi todo. Se llama novena y no dura nueve días. Lleva el nombre de san Andrés y no se le reza a él: la oración se dirige a Dios y ni siquiera nombra al apóstol. Y no tiene autor conocido. Aun así, cada Adviento la rezan muchas familias, sobre todo en el mundo de habla inglesa, donde la conocen como St. Andrew Christmas Novena o Christmas Anticipation Prayer. Si la conociste en inglés, en una parroquia o un colegio de Estados Unidos, aquí la tienes en español.

Aquí tienes el texto, el calendario de 2026, lo que se sabe de verdad sobre su origen, quién fue san Andrés, cómo rezarla y una meditación para cada tramo del Adviento.

La oración de la Novena de San Andrés (texto completo)

Se reza quince veces cada día y, en el lugar indicado, dices tu petición:

Ave y bendita sea la hora y el momento en que el Hijo de Dios nació de la purísima Virgen María, a medianoche, en Belén, en medio de un frío penetrante. En esa hora, dígnate, Dios mío, te lo suplico, escuchar mi oración y conceder mis deseos (aquí dices tu petición), por los méritos de nuestro Salvador Jesucristo y de su bendita Madre. Amén.

El texto que circula desde finales del siglo XIX está en inglés (Hail and blessed be the hour and moment…), y en español no hay una versión única: unos dicen «Salve» y otros «Ave», unos «frío penetrante» y otros «crudo frío». Todas traducen el mismo original. Esta lo sigue frase a frase.

Fíjate en lo que dice y en lo que no. No habla de san Andrés ni promete nada. Saluda una hora concreta, la del nacimiento de Jesús, y le pide a Dios que, en nombre de esa hora, escuche una petición. Es una oración de petición envuelta en un acto de adoración.

Calendario de la Novena de San Andrés 2026: los 25 días

En 2026 el Adviento empieza el domingo 29 de noviembre, así que la oración arranca el lunes de la primera semana y acompaña todo el tiempo de espera.

DíaFechaTiempoEse día
Día 1lunes 30 de noviembre1.ª semana de AdvientoFiesta de san Andrés
Día 2martes 1 de diciembre1.ª semana—
Día 3miércoles 2 de diciembre1.ª semana—
Día 4jueves 3 de diciembre1.ª semanaEmpieza la novena a Guadalupe
Día 5viernes 4 de diciembre1.ª semana—
Día 6sábado 5 de diciembre1.ª semana—
Día 7domingo 6 de diciembre2.º domingo de Adviento—
Día 8lunes 7 de diciembre2.ª semanaVíspera de la Inmaculada
Día 9martes 8 de diciembre2.ª semanaInmaculada Concepción
Día 10miércoles 9 de diciembre2.ª semana—
Día 11jueves 10 de diciembre2.ª semana—
Día 12viernes 11 de diciembre2.ª semana—
Día 13sábado 12 de diciembre2.ª semanaVirgen de Guadalupe
Día 14domingo 13 de diciembre3.er domingo de AdvientoDomingo Gaudete
Día 15lunes 14 de diciembre3.ª semana—
Día 16martes 15 de diciembre3.ª semana—
Día 17miércoles 16 de diciembre3.ª semanaEmpiezan Posadas y Aguinaldos
Día 18jueves 17 de diciembreFerias mayoresAntífona «Oh Sabiduría»
Día 19viernes 18 de diciembreFerias mayores—
Día 20sábado 19 de diciembreFerias mayores—
Día 21domingo 20 de diciembre4.º domingo de Adviento—
Día 22lunes 21 de diciembreFerias mayores—
Día 23martes 22 de diciembreFerias mayores—
Día 24miércoles 23 de diciembreFerias mayoresAntífona «Oh Emmanuel»
Día 25jueves 24 de diciembreNochebuenaÚltimo día; Misa del Gallo

Como el texto es el mismo los 25 días, las meditaciones de más abajo van agrupadas en cinco tramos que siguen el propio Adviento.

Por qué se llama «de San Andrés» si no se le reza a él

El nombre viene de la fecha. El 30 de noviembre es la fiesta del apóstol Andrés, y ese día marca el umbral del Adviento: las Normas universales sobre el año litúrgico (n. 40) establecen que el Adviento empieza con las primeras vísperas del domingo que cae el 30 de noviembre o del más cercano a esa fecha. En 2026 ese domingo es el 29, y la fiesta del apóstol cae al día siguiente.

La misma norma dice que el Adviento termina antes de las primeras vísperas de Navidad, en la tarde del 24 de diciembre. La oración de san Andrés cubre casi exactamente ese tiempo: es, en la práctica, una oración de Adviento con nombre de apóstol.

Tampoco es una novena en sentido estricto, que son nueve días de oración antes de una fiesta. Aquí la palabra se usa en sentido amplio, como cuando se dice «hacer una novena» de cualquier oración perseverante. Si quieres repasar la diferencia, tienes qué es una novena y cómo se reza.

¿Pinta algo san Andrés, entonces? Fue el primero en seguir a Jesús y el primero en ir a contarle a otro que había encontrado al Mesías. Una oración que pasa 25 días esperando a Cristo encaja bien bajo el nombre del que primero lo buscó. Pero esa es una lectura nuestra, no una intención documentada de su autor, porque no sabemos quién fue.

De dónde viene: lo que se sabe y lo que no

En internet circulan muchas historias. Separemos.

Lo que se sabe. La oración circula en inglés desde finales del siglo XIX. Las estampas que la difunden reproducen la misma licencia eclesiástica: un imprimátur de «Michael Augustine, arzobispo de Nueva York», fechado el 6 de febrero de 1897. Ese nombre corresponde a Michael Augustine Corrigan, arzobispo de Nueva York de 1885 a 1902, así que la fecha encaja. No hemos podido ver el impreso original; sí podemos decir que esa línea aparece igual en las estampas y webs que la reproducen.

Un imprimátur no aprueba promesas ni certifica milagros. Solo declara que un texto puede imprimirse porque no contiene nada contrario a la fe ni a la moral.

Lo que no se sabe. Ni quién la compuso ni dónde. Se repite que viene de Irlanda, pero ninguna fuente que hayamos encontrado aporta un documento, y las fechas que se dan para ese origen irlandés son vagas: «hace más de un siglo», «principios del siglo XX o antes». Con eso, lo honrado es decir que el origen es desconocido. Y desde luego no la escribió san Andrés, que vivió en el siglo I.

Lo que es piedad, no doctrina. Muchas estampas añaden que se cree piadosamente que quien la rece quince veces al día desde la fiesta de san Andrés hasta Navidad obtendrá lo que pide. Es una creencia popular, no una enseñanza de la Iglesia. Dios no queda obligado por un número de repeticiones. La constancia en la oración sí la pide el Evangelio, pero el resultado lo decide Dios.

Lo que dice el Evangelio y lo que añade la oración. El nacimiento en Belén está en Lucas: María «dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo recostó en un pesebre, porque no había sitio para ellos en la posada» (Lc 2,7). Sabemos que fue de noche, porque los pastores «pasaban la noche al aire libre, velando por turno su rebaño» (Lc 2,8). Lo que el Evangelio no dice es la hora exacta, ni si hacía frío, ni la fecha: el 25 de diciembre es el día en que la Iglesia celebra el nacimiento, no un dato de la Escritura.

La «medianoche» viene de la tradición. La liturgia del tiempo de Navidad canta un versículo de la Sabiduría: «Cuando un silencio apacible lo envolvía todo y la noche llegaba a la mitad de su carrera, tu palabra omnipotente se lanzó desde el cielo, desde el trono real» (Sab 18,14-15). En su contexto, el texto habla de la noche de la Pascua en Egipto; la Iglesia lo ha leído durante siglos como imagen de la Palabra que se hace carne. De ahí, y de la Misa de medianoche, viene la hora. El frío es un detalle piadoso para imaginar la escena, no una afirmación histórica.

Quién fue san Andrés

Andrés era pescador de Galilea, de Betsaida, «ciudad de Andrés y de Pedro» (Jn 1,44), y hermano de Simón, al que Jesús llamaría Pedro. Compartían casa: Marcos cuenta que, al salir de la sinagoga, Jesús fue «a la casa de Simón y Andrés» (Mc 1,29). Benedicto XVI, en la catequesis que le dedicó el 14 de junio de 2006, hizo notar que su nombre no es hebreo sino griego, señal de una familia con cierta apertura cultural.

El primer llamado. El Evangelio de Juan cuenta su primer encuentro con Jesús con precisión de testigo. Juan Bautista ve pasar a Jesús y dice a dos de sus discípulos: «Este es el Cordero de Dios». Los dos lo siguen. Jesús se vuelve: «¿Qué buscáis?». Ellos: «Rabí, ¿dónde vives?». Y él: «Venid y veréis». Se quedaron con él aquel día, y el evangelista recuerda hasta la hora: «era como la hora décima» (Jn 1,35-39). Uno de los dos era Andrés. Lo siguiente que hace es buscar a su hermano: «Hemos encontrado al Mesías». «Y lo llevó a Jesús» (Jn 1,41-42). Por eso la liturgia bizantina le da el título de Protóklitos, «el primer llamado».

Pescador de hombres. Mateo cuenta la llamada junto al mar de Galilea: «Venid en pos de mí y os haré pescadores de hombres». «Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron» (Mt 4,19-20).

El que acercaba a otros. En la multiplicación de los panes es Andrés quien señala al muchacho que tiene «cinco panes de cebada y dos peces», y añade: «pero ¿qué es eso para tantos?» (Jn 6,9). Cuando unos griegos le dicen a Felipe «Señor, queremos ver a Jesús», Felipe se lo cuenta a Andrés, y los dos van a decírselo al Maestro (Jn 12,20-22).

Lo que cuenta la tradición. Aquí ya no estamos en el Evangelio. Una tradición posterior sitúa su muerte en Patrás, en Grecia, crucificado en una cruz en forma de aspa, que por eso se llama «cruz de san Andrés». Un relato de comienzos del siglo VI, la Pasión de Andrés, pone en su boca un saludo a la cruz que empieza: «¡Salve, oh Cruz, inaugurada por medio del cuerpo de Cristo…!». Son tradiciones antiguas y veneradas, pero tradiciones. En 1964, Pablo VI devolvió al metropolita ortodoxo de Patrás la reliquia del apóstol que se conservaba en la basílica vaticana.

Un puente entre Roma y Constantinopla. Andrés es patrono del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla. Cada 30 de noviembre una delegación de la Santa Sede viaja a Estambul para su fiesta, y cada 29 de junio una delegación del Patriarcado va a Roma para la de san Pedro y san Pablo: los dos hermanos, cada uno en su Iglesia. Escocia también lo tiene por patrono y lleva su cruz en aspa en la bandera.

Si quieres conocer al hermano, tienes la vida de san Pedro apóstol.

Cómo rezar la Novena de San Andrés paso a paso

  1. Elige una petición. Una sola, concreta, con tus palabras.
  2. Haz la señal de la cruz.
  3. Reza la oración quince veces. En el hueco del texto, nombra tu petición. Puedes repetirla las quince veces o solo la primera y la última.
  4. Cierra como quieras. Muchos terminan con un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria. No es obligatorio.
  5. Repite cada día, del 30 de noviembre al 24 de diciembre.

¿Hay que decirlas seguidas? No. Seguidas y sin prisa, calcula unos siete minutos. Si no tienes ese rato, repártelas: cinco al levantarte, cinco a mediodía y cinco antes de dormir. Para llevar la cuenta, los dedos dan para diez y cinco más; con un rosario, una decena y cinco cuentas.

Lo que no es. Jesús advierte: «Cuando recéis, no uséis muchas palabras, como los gentiles, que se imaginan que por hablar mucho les harán caso» (Mt 6,7). Repetir no es el problema: la Iglesia reza el rosario a base de repetición. El problema es creer que el número compra el resultado. La repetición sirve para que la petición deje de ser un deseo pasajero y se convierta en algo que pones delante de Dios cada día, aunque te aburras y aunque no veas nada.

Qué pedir. Lo que de verdad necesites: «Pedid y se os dará, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá» (Mt 7,7). San Pablo lo dice así: «Nada os preocupe; sino que, en toda ocasión, en la oración y en la súplica, con acción de gracias, vuestras peticiones sean presentadas a Dios» (Flp 4,6).

Las meditaciones: una para cada tramo del Adviento

Del 30 de noviembre al 5 de diciembre (días 1 a 6): «¿Qué buscáis?»

La primera pregunta que Jesús hace en el Evangelio de Juan se la hace a Andrés: «¿Qué buscáis?». No le pregunta quién es ni de dónde viene. Le pregunta qué quiere.

Es una buena pregunta para empezar, porque la oración que vas a repetir termina en una petición, y antes de pedir conviene saber qué se busca. A menudo pedimos lo urgente y callamos lo importante. Pedimos que salga bien una prueba médica, y es justo, pero quizá lo que buscamos es no tener miedo. Pedimos trabajo, y lo que buscamos es dejar de sentirnos inútiles.

Andrés no contestó con una petición, sino con otra pregunta: «¿Dónde vives?». Quería estar con él antes de pedirle nada. Y Jesús no le dio una explicación, le dio una invitación: «Venid y veréis».

Las quince repeticiones de esta semana no son un trámite para que llegue el resultado. Son quince veces que vuelves a la puerta de la casa donde vive el que buscas. Si descubres que tu petición era otra, cámbiala.

Hoy te pido, Señor, la gracia de saber qué busco de verdad, y de quedarme contigo antes de pedirte nada.

Del 6 al 12 de diciembre (días 7 a 13): «de la purísima Virgen María»

Esta semana trae dos fiestas de la Virgen: el martes 8, la Inmaculada Concepción, y el sábado 12, la Virgen de Guadalupe. La oración ya la nombra en cada repetición: el Hijo de Dios nació «de la purísima Virgen María».

María sabe esperar. Y su respuesta al ángel es la petición más libre que existe: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra» (Lc 1,38). No dijo «hágase lo que yo quiero».

La oración termina pidiendo «por los méritos de nuestro Salvador Jesucristo y de su bendita Madre». Es lo que hace un niño que le pide algo a su madre para que se lo diga a su padre: no es un atajo, es la confianza de quien sabe que en la familia hay alguien que intercede mejor que él.

Si rezas también la novena a la Inmaculada Concepción o la novena a la Virgen de Guadalupe, no tienes que elegir: esta es tan breve que cabe junto a cualquier otra. El 12 puedes ofrecer tus quince repeticiones por la misma intención que lleves a la Morenita.

Hoy te pido, Señor, por intercesión de tu Madre, que lo que te pido se parezca cada día más a lo que tú quieres darme.

Del 13 al 16 de diciembre (días 14 a 17): la alegría de Gaudete

El domingo 13 es el tercero de Adviento, el domingo Gaudete, que toma el nombre de la primera palabra latina de su antífona de entrada: «Alegraos siempre en el Señor; os lo repito, alegraos». Y enseguida añade: «El Señor está cerca» (Flp 4,4-5). Muchas parroquias cambian ese día el morado por el rosa, y en la corona se enciende la vela rosa.

A estas alturas es fácil que la oración se haya vuelto pesada, que cuentes repeticiones sin pensar en lo que dices o que empieces a sospechar que no sirve de nada. Gaudete es la respuesta a ese cansancio: el Señor está más cerca hoy que el 30 de noviembre.

San Pablo pone juntas la súplica y la acción de gracias. Esta semana, antes de las quince repeticiones, nombra una cosa por la que dar gracias. Solo una.

El miércoles 16 empiezan las Posadas en México y la novena de Aguinaldos en Colombia y Venezuela. Si tu familia viene de esas tradiciones, reza tus quince veces y luego súmate a la novena de la casa.

Hoy te doy gracias, Señor, por lo que ya me has dado, y te pido la alegría de saber que estás cerca aunque todavía no te vea.

Del 17 al 23 de diciembre (días 18 a 24): «a medianoche, en Belén»

Según las Normas universales sobre el año litúrgico (n. 42), los días del 17 al 24 de diciembre se ordenan de modo más directo a preparar la Navidad. En las vísperas se cantan las antífonas «O», desde «Oh Sabiduría» el 17 hasta «Oh Emmanuel» el 23. Emmanuel es el nombre que anunció Isaías: «Mirad: la virgen está encinta y da a luz un hijo, y le pondrá por nombre Enmanuel» (Is 7,14). Dios con nosotros.

Mira despacio la escena que describe la oración: medianoche, Belén, frío, y «no había sitio para ellos en la posada». Dios entra en el mundo por la puerta de atrás, a la hora en que todos duermen. Si eligió esa hora, no le asustan las peticiones hechas desde la noche, desde el frío o desde la falta de sitio.

Recuerda también a Andrés con los griegos que querían ver a Jesús: los llevó. Piensa esta semana en alguien que necesitaría ver a Jesús y no sabe cómo, y añádelo como segunda intención.

El domingo 20 es el cuarto y último domingo de Adviento.

Hoy te pido, Señor, que entres en mi noche como entraste en la de Belén, y que me hagas, como a Andrés, alguien que acerca a otros a ti.

Jueves 24 de diciembre (día 25): «en esa hora»

Último día. Esta noche muchas parroquias celebran la Misa del Gallo. Si puedes, reza tus últimas repeticiones antes de salir hacia la iglesia.

Relee a los pastores. El ángel les dice: «hoy, en la ciudad de David, os ha nacido un Salvador, el Mesías, el Señor» (Lc 2,11). Van corriendo y lo cuentan. Y Lucas termina con María: «conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón» (Lc 2,19). Esa es la actitud para cerrar estos 25 días. Quizá tu petición ya tiene respuesta; quizá no, o no la que esperabas. Guárdalo. A veces se entiende años después.

En Getsemaní, Jesús pidió que pasara de él el cáliz, y añadió: «Pero no se haga como yo quiero, sino como quieres tú» (Mt 26,39). Al terminar la última repetición, añade esa frase. Y mañana, si quieres, cambia la petición por la acción de gracias: la hora que saludabas ya ha llegado. Si quieres saber por qué esta noche tiene nombre propio, lee por qué se llama Nochebuena.

Hoy, Señor, te entrego lo que te he pedido estos días. Que no se haga como yo quiero, sino como quieres tú. Y gracias por venir.

Marca los días

  • Día 1 — lunes 30 de noviembre
  • Día 2 — martes 1 de diciembre
  • Día 3 — miércoles 2 de diciembre
  • Día 4 — jueves 3 de diciembre
  • Día 5 — viernes 4 de diciembre
  • Día 6 — sábado 5 de diciembre
  • Día 7 — domingo 6 de diciembre
  • Día 8 — lunes 7 de diciembre
  • Día 9 — martes 8 de diciembre
  • Día 10 — miércoles 9 de diciembre
  • Día 11 — jueves 10 de diciembre
  • Día 12 — viernes 11 de diciembre
  • Día 13 — sábado 12 de diciembre
  • Día 14 — domingo 13 de diciembre
  • Día 15 — lunes 14 de diciembre
  • Día 16 — martes 15 de diciembre
  • Día 17 — miércoles 16 de diciembre
  • Día 18 — jueves 17 de diciembre
  • Día 19 — viernes 18 de diciembre
  • Día 20 — sábado 19 de diciembre
  • Día 21 — domingo 20 de diciembre
  • Día 22 — lunes 21 de diciembre
  • Día 23 — martes 22 de diciembre
  • Día 24 — miércoles 23 de diciembre
  • Día 25 — jueves 24 de diciembre

Rezarla en familia o con niños

Quince veces al día durante 25 días son 375 repeticiones. Para un niño, imposible. Adapta.

Repartid las quince. Si sois cinco en casa, cada uno dice tres; si sois tres, cinco cada uno. Los que no leen la repiten por frases detrás de un adulto. En una semana se la saben.

Una petición de familia. Elegid juntos una intención: la salud del abuelo, el trabajo de alguien, un primo que lo está pasando mal. Una petición que han escogido ellos la rezan con otras ganas.

Un calendario que se vea. Una cadena de papel de 25 eslabones de la que se quita uno cada noche, o las casillas de esta página. La oración puede ir junto a la corona de Adviento; si quieres explicarles el sentido de estas semanas, tienes qué es el Adviento y cómo vivirlo.

Sin magia. A un niño le puedes decir: «Vamos a pedirle a Dios una cosa todos los días hasta Navidad, para que vea que lo decimos en serio». Evita el «si lo rezas quince veces te lo concede»: si no se concede, aprende que rezar no funciona. Mejor: «Dios nos escucha siempre y nos da lo que nos conviene, aunque a veces tarde o lo haga de otra manera».

En dos idiomas. Si en tu casa los abuelos rezan en español y los nietos piensan en inglés, con esta oración no hay que elegir: los mayores dicen «Ave y bendita sea la hora» y los pequeños Hail and blessed be the hour.

Que no acabe en bronca. Si una noche no se reza, al día siguiente se sigue. Lo que queda en la memoria de un niño no es si se completaron las 375 repeticiones, sino que en su casa, en Adviento, la familia se paraba cada noche para hablar con Dios.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo empieza y termina la Novena de San Andrés en 2026?

Del lunes 30 de noviembre al jueves 24 de diciembre de 2026: 25 días. Algunas fuentes dicen «hasta Navidad» sin precisar y otras incluyen el 25; aquí seguimos la costumbre de terminar en Nochebuena, cuando la hora que saluda la oración está a punto de llegar.

¿Y si empiezo tarde o me salto un día?

Empieza o sigue donde estés. Ninguna norma invalida la oración por empezar el 5 de diciembre o por olvidar un día. Si te ayuda, recupera al día siguiente las repeticiones perdidas, pero no es necesario.

¿Es lo mismo que la novena de Aguinaldos o las Posadas?

No. Aquellas son novenas de nueve días, del 16 al 24 de diciembre, con oraciones, gozos y villancicos. La de san Andrés es una sola oración breve, rezada quince veces al día durante 25 días. Se pueden rezar a la vez.

¿Está aprobada por la Iglesia?

Las estampas reproducen un imprimátur del arzobispo de Nueva York de 1897, que declara que el texto no contiene nada contrario a la fe. No es una oración litúrgica oficial: es una devoción privada, sana y libre.


¿Buscas más novenas? Tienes todas ordenadas por fecha e intención en todas las novenas católicas.

Equipo ReligionHoy
Equipo ReligionHoyVerificado

Equipo editorial

Artículo revisado por el equipo de ReligionHoy, formado por teólogos, catequistas y escritores católicos comprometidos con la ortodoxia doctrinal.

Conoce al equipo →

Velas de ReligionHoy

¿Rezas por alguien? Enciende una vela

Escribe tu intención y aparece como una luz en el mapa del mundo, con las de todos los que están rezando ahora mismo.

Encender mi vela →

Artículos Relacionados

Salmo 84: La Morada de Dios y el Corazón que Ansía
Equipo ReligionHoy

Salmo 84: La Morada de Dios y el Corazón que Ansía

salmo 84 es una oración de amor y nostalgia por la casa de Dios. Descubre su significado profundo, versículo a versículo y cómo rezarlo para encontrar paz en tu

Leer más
Salmo 67
Equipo ReligionHoy

Salmo 67

salmo 67 es una plegaria hermosa pidiendo la luz de Dios. Conoce su significado, versículos y cómo rezarlo para pedir bendiciones.

Leer más
Salmo 63: Oración de Sed y Confianza en Dios
Equipo ReligionHoy

Salmo 63: Oración de Sed y Confianza en Dios

salmo 63 es una poderosa oración de sed por Dios que nos enseña a confiar en Él incluso en la sequedad. Descubre su significado, historia y cómo rezarlo hoy.

Leer más
Salmo 5: Oración de la Mañana para Buscar la Protección de Dios
Equipo ReligionHoy

Salmo 5: Oración de la Mañana para Buscar la Protección de Dios

salmo 5 es una invocación poderosa a Dios al amanecer, pidiendo luz, protección y justicia. Descubre su significado y cómo rezarlo hoy para tu vida.

Leer más
Salmo 46: Tu refugio seguro en tiempos de tormenta y angustia
Equipo ReligionHoy

Salmo 46: Tu refugio seguro en tiempos de tormenta y angustia

salmo 46 nos invita a confiar en Dios como nuestro refugio. Descubre su mensaje de paz y fortaleza para tu vida diaria y oración.

Leer más
Salmo 40: Espera, Confianza y Paz en Dios
Equipo ReligionHoy

Salmo 40: Espera, Confianza y Paz en Dios

salmo 40 es un refugio para el alma. Conoce su texto completo, significado profundo y consejos prácticos para vivir la espera en Dios con fe.

Leer más
Salmo 4: Oración de Paz y Confianza para cada Día
Equipo ReligionHoy

Salmo 4: Oración de Paz y Confianza para cada Día

salmo 4 es un refugio de paz para el corazón cansado. Descubre el significado, cómo rezarlo y su poder en la oración diaria para encontrar tranquilidad en Dios.

Leer más
Salmo 37: Paz y Confianza en Tiempos de Inseguridad
Equipo ReligionHoy

Salmo 37: Paz y Confianza en Tiempos de Inseguridad

salmo 37 es una oración poderosa para la calma en tiempos difíciles. Descubre su mensaje de confianza en Dios y cómo rezarlo para superar el miedo y hallar paz.

Leer más

Preguntas Frecuentes

¿Cuándo se reza la Novena de San Andrés en 2026?▼
Del lunes 30 de noviembre de 2026, fiesta de san Andrés, al jueves 24 de diciembre, Nochebuena. Son 25 días, no nueve, y cada día se reza quince veces la misma oración. Si empiezas más tarde, puedes rezarla igual desde el día en que estés.
¿Por qué se llama de San Andrés si no se le reza a él?▼
Por la fecha en que empieza. La oración se dirige a Dios y no nombra al apóstol: se llama así porque arranca el 30 de noviembre, fiesta de san Andrés, el día que marca el umbral del Adviento. El Adviento empieza el domingo que cae el 30 de noviembre o el más cercano a esa fecha.
¿Quién escribió la oración de la Novena de San Andrés?▼
No se sabe. Circula en inglés desde finales del siglo XIX y las estampas reproducen un imprimátur del arzobispo de Nueva York fechado el 6 de febrero de 1897. Se dice a menudo que viene de Irlanda, pero no hay documento que lo pruebe. Lo seguro es que no la escribió san Andrés, que vivió en el siglo I.
¿Hay que rezarla quince veces seguidas?▼
No. La tradición pide quince veces al día, pero puedes repartirlas: por ejemplo, cinco por la mañana, cinco a mediodía y cinco por la noche. Seguidas y sin prisa llevan unos siete minutos. Para no perder la cuenta sirven los dedos o una decena del rosario y cinco cuentas más.
¿La Novena de San Andrés garantiza que se cumpla lo que pido?▼
No. La frase de las estampas que dice que quien la rece quince veces al día obtendrá lo que pide es una creencia piadosa, no una enseñanza de la Iglesia. Ninguna oración obliga a Dios. Lo que sí ofrece es constancia: poner cada día tu petición delante de Dios y aceptar que responda a su modo y en su tiempo.
¿Qué hago si me salto un día de la Novena de San Andrés?▼
Sigue al día siguiente. Saltarse un día no invalida nada. Si te ayuda, puedes recuperar las repeticiones perdidas, pero no es necesario. Lo importante es no abandonar la oración a mitad de camino por un tropiezo.

Comentarios

¿Tienes una experiencia o duda sobre este tema? Compártela con la comunidad.