miércoles, 31 de marzo de 2027

Evangelio del 31 de marzo de 2027

Miércoles de la octava de Pascua

PascuaCiclo B · Año ILucas 24, 13-35

Lecturas de la misa del 31 de marzo

  • Primera lecturaHechos 3, 1-10
  • Salmo ResponsorialSalmo 104, 1-2. 3-4. 6-7. 8-9
  • EvangelioLucas 24, 13-35

Evangelio según san Lucas

Lucas 24, 13-35

13Y he aquí, dos de ellos iban el mismo día a una aldea que estaba de Jerusalem sesenta estadios, llamada Emmaús. 14E iban hablando entre sí de todas aquellas cosas que habían acaecido. 15Y aconteció que yendo hablando entre sí, y preguntándose el uno al otro, el mismo Jesús se llegó, e iba con ellos juntamente. 16Mas los ojos de ellos estaban embargados, para que no le conociesen.

17Y díjoles: ¿Qué pláticas son estas que tratáis entre vosotros andando, y estáis tristes? 18Y respondiendo el uno, que se llamaba Cleofas, le dijo: ¿Tú sólo peregrino eres en Jerusalem, y no has sabido las cosas que en ella han acontecido estos días? 19Entonces él les dijo: ¿Qué cosas? Y ellos le dijeron: De Jesús Nazareno, el cual fue varón profeta, poderoso en obra y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo; 20Y cómo le entregaron los príncipes de los sacerdotes y nuestros príncipes a condenación de muerte, y le crucificaron.

21Mas nosotros esperábamos que él era el que había de redimir a Israel: y ahora sobre todo esto, hoy es el tercer día que esto ha acontecido. 22Aunque también unas mujeres de los nuestros nos han espantado, las cuales antes del día fueron al sepulcro: 23Y no hallando su cuerpo, vinieron diciendo que también habían visto visión de ángeles, los cuales dijeron que él vive. 24Y fueron algunos de los nuestros al sepulcro, y hallaron así como las mujeres habían dicho; mas a él no le vieron.

25Entonces él les dijo: ¡Oh insensatos, y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho! 26¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas, y que entrara en su gloria? 27Y comenzando desde Moisés, y de todos los profetas, declarábales en todas las Escrituras lo que de él decían. 28Y llegaron a la aldea a donde iban: y él hizo como que iba más lejos.

29Mas ellos le detuvieron por fuerza, diciendo: Quédate con nosotros, porque se hace tarde, y el día ya ha declinado. Entró pues a estarse con ellos. 30Y aconteció, que estando sentado con ellos a la mesa, tomando el pan, bendijo, y partió, y dióles. 31Entonces fueron abiertos los ojos de ellos, y le conocieron; mas él se desapareció de los ojos de ellos. 32Y decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras?

33Y levantándose en la misma hora, tornáronse a Jerusalem, y hallaron a los once reunidos, y a los que estaban con ellos. 34Que decían: Ha resucitado el Señor verdaderamente, y ha aparecido a Simón. 35Entonces ellos contaban las cosas que [les habían acontecido] en el camino, y cómo había sido conocido de ellos al partir el pan.

Texto: Reina-Valera 1909 (dominio público), con la ortografía actualizada. En la misa se proclama la traducción litúrgica aprobada en cada país.

Para rezar este Evangelio

El 31 de marzo, miércoles de la octava de Pascua, la Iglesia lee el pasaje de Lucas 24, 13-35. Estamos en el tiempo de Pascua, los cincuenta días que van del domingo de Resurrección a Pentecostés. Se celebran como un único gran día de fiesta. Los Evangelios cuentan las apariciones de Jesús resucitado y su promesa del Espíritu Santo.

San Lucas es el evangelista de la misericordia. En su Evangelio ocupan un lugar especial los pobres, los enfermos, los pecadores y las mujeres, y es el que más veces muestra a Jesús rezando.

Cuatro pasos, unos diez minutos

  1. 1

    Leer. Lee el Evangelio despacio, mejor dos veces. La segunda, en voz baja. Fíjate en quién habla, a quién y qué pasa.

  2. 2

    Meditar. Quédate con una frase o un gesto de Jesús que te haya llamado la atención. Pregúntate qué te dice a ti, hoy, en lo que estás viviendo.

  3. 3

    Orar. Háblale a Dios de lo que has leído: dale gracias, pídele perdón o pídele ayuda. Con tus palabras, sin fórmulas.

  4. 4

    Contemplar y actuar. Quédate un momento en silencio. Antes de terminar, elige una cosa concreta que puedas hacer hoy a la luz de este Evangelio.

Tres preguntas para llevarte el Evangelio a lo largo del día: ¿qué palabra o qué gesto de Jesús me ha llamado la atención? ¿Qué me pide hoy, en concreto? ¿Por quién voy a rezar con este texto?

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Más para rezar hoy

Preguntas frecuentes sobre el Evangelio del día

¿Qué es el Evangelio de hoy?

Es el pasaje de los Evangelios que la Iglesia católica proclama en la misa de ese día. Las lecturas de cada día están fijadas en el Leccionario, el libro litúrgico que reparte la Biblia a lo largo del año, de modo que todos los católicos del mundo escuchan prácticamente las mismas lecturas el mismo día.

¿Por qué cambian las lecturas cada día?

Los domingos siguen un ciclo de tres años: en el ciclo A se lee sobre todo a san Mateo, en el B a san Marcos y en el C a san Lucas; san Juan aparece en los tiempos fuertes. Entre semana, la primera lectura cambia según el año sea par o impar, y el Evangelio se repite cada año. Así, en tres años se recorre una parte muy grande de la Biblia.

¿Es el mismo Evangelio en todos los países?

Casi siempre. Las diferencias vienen de los calendarios de cada país: en México, Estados Unidos y buena parte de América Latina la Epifanía, la Ascensión y el Corpus Christi se celebran en domingo, mientras que en otros lugares, como en España con la Epifanía, se mantienen en su día. También cambian las fiestas patronales, como la Virgen de Guadalupe en México. Aquí seguimos el calendario de México y Estados Unidos.

¿Qué traducción de la Biblia usan?

Las citas son las del Leccionario de la misa. El texto que mostramos es el de la Reina-Valera de 1909, una traducción clásica que es de dominio público, con la ortografía actualizada. En la misa se proclama la traducción litúrgica aprobada por la conferencia episcopal de cada país, así que algunas palabras pueden ser distintas aunque el pasaje sea el mismo.

Del 29 de noviembre de 2026 al 27 de noviembre de 2027 los domingos se leen del ciclo B y las ferias, del año I.